CREMA DENTAL FITO KIDS SABOR CHICLE 75 G
Fito Kids sabor chicle es una crema dental infantil sin flúor, formulada a base de extractos naturales de salvia, caléndula y cardamomo, para el cuidado bucal de los más pequeños. Su característica central es justamente esa: no contiene flúor, y eso tiene una razón de ser. En los niños menores de 6 años —y sobre todo en los más pequeños— el reflejo de escupir aún no está bien desarrollado, de modo que tienden a tragarse la crema dental; si esta contiene flúor, la ingestión repetida puede causar fluorosis, unas manchas blancas permanentes en los dientes definitivos que todavía están formándose. Una crema sin flúor elimina esa preocupación y permite que el niño aprenda a cepillarse con tranquilidad, que es el objetivo real en esa etapa: crear el hábito. Sus extractos naturales aportan una acción suavizante sobre las encías, y su sabor a chicle es su mejor argumento, porque a esa edad la batalla no es técnica sino de motivación: un niño que disfruta el sabor se cepilla sin pelear. Limpia los dientes de leche con suavidad, respetando el esmalte en formación, y deja el aliento fresco. El tubo de 75 g rinde varias semanas de uso diario. Es un producto de PF Farmacéutica.
Crema dental infantil sin flúor. Evita el riesgo de fluorosis si el niño traga la crema. Ideal para la etapa en que el niño aún no sabe escupir bien. Formulada a base de extractos naturales: salvia, caléndula y cardamomo. Acción suavizante sobre las encías. Sabor a chicle: motiva al niño a cepillarse sin pelear. Limpia con suavidad los dientes de leche. Respeta el esmalte en formación. Deja el aliento fresco. Ayuda a crear el hábito del cepillado desde temprano. Tubo de 75 g, rinde varias semanas. Respaldo de PF Farmacéutica.
Uso bajo supervisión de un adulto. Aplique una pequeña cantidad sobre el cepillo dental infantil, de cerdas suaves y del tamaño apropiado para la edad del niño. Cepille todas las caras de los dientes —externa, interna y de masticación— con movimientos suaves, y limpie también la lengua. La duración recomendada es de 2 minutos, al menos dos veces al día, después del desayuno y antes de dormir —el cepillado de la noche es el más importante, porque durante el sueño disminuye la saliva y las bacterias actúan con mayor libertad. Enseñe al niño a escupir la crema y a enjuagarse. En los niños más pequeños, el adulto debe repasar el cepillado, ya que la destreza manual para hacerlo bien se adquiere alrededor de los 7 u 8 años.
Uso exclusivamente bucal. No ingerir: aunque no contiene flúor, la crema dental no es un alimento y no debe tragarse. Mantener fuera del alcance de los niños: por su sabor dulce a chicle, los niños pueden sentirse tentados a consumirla, por lo que el adulto debe guardar el tubo y dosificar la cantidad. Evite el contacto con los ojos; en caso de contacto, enjuague abundantemente con agua. Uso bajo supervisión permanente de un adulto. Nunca deje que un niño pequeño se cepille solo sin vigilancia, ni que camine o corra con el cepillo en la boca. Suspenda el uso y consulte al odontopediatra si aparece irritación, llagas, enrojecimiento de las encías o cualquier signo de reacción alérgica. Revise los ingredientes si el niño tiene alguna alergia conocida. Importante sobre el flúor: esta crema no contiene flúor, por lo que no aporta la protección anticaries que este mineral brinda. Consulte con el odontopediatra cuál es la crema dental apropiada para la edad de su hijo y a partir de cuándo debe pasar a una con flúor —esa decisión depende de la edad, de si ya sabe escupir y del riesgo de caries de cada niño, y debe tomarla el profesional. Consulte al odontopediatra si el niño presenta manchas en los dientes, dolor, sangrado de encías, mal aliento persistente, dientes flojos fuera del recambio normal o rechazo al cepillado. Lleve al niño a su primera consulta odontológica con la salida del primer diente o antes del primer año, y a controles periódicos. No use el producto vencido. Conservar en lugar fresco y seco, protegido de la luz solar directa. Cierre bien el tubo después de cada uso.
Niños pequeños, especialmente menores de 6 años, bajo supervisión de un adulto. Indicada para el cepillado dental diario en la etapa de los dientes de leche y mientras el niño aprende a escupir la crema dental. Especialmente apropiada para quienes se inician en el hábito del cepillado y para los padres que desean evitar el riesgo de ingestión de flúor. Consulte con el odontopediatra el momento adecuado para pasar a una crema dental con flúor.