PEDIALYTE MAX ZINC 60 SABOR FRESA 500 ML
Pedialyte Max Zinc 60 es una solución de rehidratación oral formulada para prevenir y tratar la deshidratación causada por diarrea, vómito, fiebre o exceso de sudoración. Su composición no es casual: contiene agua, electrolitos —sodio, potasio, cloro— y glucosa en las proporciones precisas que permiten que el intestino absorba el líquido con la máxima eficiencia. Ese es el punto clave y la razón por la cual no debe reemplazarse por agua sola, jugos, gaseosas ni bebidas deportivas: cuando hay diarrea o vómito, el cuerpo pierde agua y sales minerales, y reponer solo agua no corrige el desequilibrio; además, las bebidas azucaradas pueden empeorar la diarrea por su alta concentración de azúcar. La denominación “60” hace referencia a su concentración de sodio en miliequivalentes por litro, formulada para los cuadros de pérdida moderada a abundante. Su valor diferencial es el zinc: la Organización Mundial de la Salud recomienda la suplementación con zinc en la diarrea infantil porque reduce su duración y su severidad, y ayuda a prevenir nuevos episodios en los meses siguientes. Su sabor a fresa facilita que el niño lo acepte, algo determinante cuando lo más importante es que tome el líquido. El envase de 500 ml viene listo para consumir.
Solución de rehidratación oral lista para consumir. Previene y trata la deshidratación por diarrea, vómito, fiebre o sudoración. Repone agua y electrolitos en la proporción exacta para una absorción óptima. Mucho más eficaz que el agua sola, los jugos o las bebidas deportivas. Con zinc: reduce la duración y la severidad de la diarrea. Ayuda a prevenir nuevos episodios en los meses siguientes. Concentración “60”: formulada para pérdidas moderadas a abundantes. Sabor a fresa: uno de los más aceptados por los niños. Lista para consumir, no requiere preparación ni dilución. Envase de 500 ml. Respaldo de Abbott.
Agite antes de usar. No la diluya con agua ni la mezcle con otros líquidos: su concentración está calculada con precisión, y diluirla anula su efecto. Administre a temperatura ambiente o fría, según la prefiera el niño. Ofrezca en pequeñas cantidades y con frecuencia —a sorbos, con cuchara o jeringa dosificadora en los más pequeños—, especialmente si hay vómito: dar mucho líquido de una sola vez suele provocar más vómito. Si el niño vomita, espere unos 10 minutos y reinicie con cantidades más pequeñas y más seguidas. La cantidad y la duración deben ser indicadas por el médico según la edad, el peso y la magnitud de la pérdida. Continúe con la alimentación habitual del niño y, si está lactando, no suspenda la lactancia materna: esa es la recomendación actual y es fundamental para su recuperación. Una vez abierto el envase, consérvelo refrigerado y deséchelo dentro de las 24 a 48 horas indicadas en el empaque.
No diluya ni mezcle el producto. No exceda la cantidad indicada por el médico. No la use como bebida de consumo habitual ni como hidratación deportiva de rutina. Contraindicada en personas con hipersensibilidad a cualquiera de sus componentes. Consulte al médico antes de usar en pacientes con enfermedad renal, insuficiencia cardíaca, diabetes o si está en una dieta con restricción de sodio o potasio. No la use si el envase está dañado, abierto o vencido. ACUDA DE INMEDIATO AL MÉDICO O A URGENCIAS SI APARECE CUALQUIERA DE ESTOS SIGNOS DE DESHIDRATACIÓN O ALARMA: Boca y lengua secas, llanto sin lágrimas, ojos hundidos, fontanela hundida en el bebé. Disminución marcada de la orina: menos pañales mojados o no orinar en 6 a 8 horas. Somnolencia excesiva, decaimiento marcado, irritabilidad o dificultad para despertar. Respiración rápida, pulso acelerado, piel que tarda en volver a su lugar al pellizcarla. Vómito persistente que impide retener líquidos. Sangre o moco en las heces, fiebre alta, dolor abdominal intenso o vientre hinchado. Diarrea que dura más de 48 horas o que no mejora. En bebés menores de 3 meses con diarrea, vómito o fiebre: consulte al médico de inmediato, siempre. La rehidratación oral es el tratamiento de elección en la mayoría de los casos, pero la deshidratación severa requiere atención médica urgente y líquidos intravenosos. Este producto repone líquidos y electrolitos; no trata la causa de la diarrea. No administre antidiarreicos a los niños sin indicación médica. Mantener fuera del alcance de los niños. Conservar en lugar fresco y seco, protegido de la luz; refrigerar una vez abierto. Lea el inserto antes de usar.
Niños y adultos; en lactantes, bajo orientación del pediatra. Indicada para la prevención y el tratamiento de la deshidratación leve a moderada causada por diarrea aguda, vómito, fiebre, golpe de calor o sudoración excesiva, y para la reposición de líquidos y electrolitos en cuadros de gastroenteritis. Su contenido de zinc la hace especialmente apropiada en la diarrea infantil. No indicada como bebida de consumo habitual, ni en deshidratación severa, que requiere atención médica urgente.